T01E01 Cinco animales y Brad Pitt
Jamás he conseguido grabar a mis gatos haciendo algo simpático y en cambio este casi le roba la mitiquísima escena a Marlon Brando.
Míralo. Tan confiado, tan natural. Fluye. Un profesional. Como mínimo ya debía llevar 10 años actuando en Broadway.
Cada vez que saco el móvil para grabar a mi gata Lili, deja de hacer lo que estuviera haciendo.
¿Cuántas tomas hay que filmar para que un gato encaje así en El padrino? ¿Cómo se las arregla para darle aún más tridimensionalidad a don Vito?
Es imposible no mirarlo.
Durante décadas pensé que Brando se lo había traído de casa puesto hasta arriba de hierba gatuna, o algo así.
Pero Francis F. Coppola aclara el origen del gato en una reciente entrevista:
«El gato estaba por el estudio y lo puse en las manos de Brando porque él nunca diría “¿qué hago yo con esto?”. Si en una escena pasara un búfalo corriendo, Brando mantendría su personaje y diría, “mira, un búfalo”. ¿Entiendes? Sabía utilizar cualquier elemento.»
A Brando le dabas un gato y lo convertía en parte del personaje. Y el gato a su bola en vez de salir escopetado.
Pero lo del búfalo me recordó otra cosa.
La vaca
En otra entrevista, el director Damien Chazelle se quejaba de que se gastaron una pasta en llevar y entrenar una vaca en la escena de la fiesta salvaje de Babylon y ni dios se había dado cuenta.
Hasta se la oye mugir.
Pero ¿quién iba a fijarse en una vaca que sale desenfocada al fondo si tenemos a Brad Pitt hablando en primer plano?
«Supongo que yo también estaba mirando a Brad Pitt, porque no vi ninguna vaca», dijo Brad Pitt.
Este despiste necesario para la mantener la cordura es lo que se llama ceguera por inatención.
Un desenfoque natural cuando nos concentramos en algo.
El elefante
Chazelle estaría de coña porque justo 5 minutos después de la vaca introduce la ceguera por inatención en la propia trama, cuando una chica muere de sobredosis en la fiesta y tienen que sacarla sin que nadie la vea.
¿Cómo?
—El elefante—propone el prota. En la bacanal de Babylon también hay un elefante.— Lo metemos por el frente. Todo el mundo lo estará mirando y nadie la verá a ella.
El bicho entra en la fiesta como en cacharrería, los invitados se desbocan y el prota saca a la chica delante de todos, pero invisible.

El gorila
Ok, entremos en lo de la ceguera por inatención y cómo afecta a nuestro dinero.
Esta hipótesis se popularizó fuera de las universidades con el experimento del gorila invisible, de los doctores Simons y Chabris.
Simons lo enseña aquí y con girito de guion para quien ya conoce el caso:
Es famoso, lo sé. No deberían quedar muchos marketeros sin conocer este experimento. Más les vale, por su bien. Y no lo digo porque puedan utilizar a sabiendas la ceguera por inatención para hacer anuncios efectistas como este:
O este de Skoda:
La ceguera por inatención y otras formas de «borrado» nos tienen que interesar porque es un problemón de tres pares.
Cuanto más se ignoran los anuncios, banners y titulares, más caro le sale al cliente, más difícil es y menos dinero retorna.
El cerebro pixela lo que no le ayude a completar su tarea, que podría ser algo tan prioritario como estar tirado rascándose ahí.
¿Cuántos anuncios en Youtube vemos sin ver? ¿Cuándo un banner NO es un estorbo? ¿De qué marca es el último anuncio de seguros que te ha saltado?
- Si una pieza es aburrida o repetida, se pasa de largo
- Si te interrumpe sin vincularse contigo, se ignora y hasta molesta
- Si es previsible por formato, mensaje o estilo, si es obvio que nos quieren comer la oreja, chao
Ninguna cabeza soportaría atender a los miles de estímulos comerciales diarios. La ceguera por inatención es un mecanismo para gastar los mínimos recursos y centrarse en lo que importa.
Cuando el maestro Gossage dijo lo de «la gente lee lo que le interesa. Y a veces es un anuncio publicitario», estaba haciendo un llamamiento a la originalidad bien entendida y a esforzarse por ser interesantes.
La estrategia, el mensaje y el copy deben ser como el gato de Corleone, el careto de Pitt o el elefante en la cacharrería: llamativos, atractivos y presentados en el momento correcto al público adecuado.
Si aprovechar los recursos fuera fácil, cualquiera sería un Brando.
Continuará…
PD.: en el T01E02, segundo episodio de la primera temporada de Subtexto, a lo mejor hablamos de Chuck Norris y Barbra Streissand.
PD2: esto es lo más divertido que me deja pillar Lili:
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